La Fiesta del Sacrificio, conocida como Eid al-Adha o Aid al-Kabir, es la celebración más importante del calendario islámico. En Marruecos recuerda el sacrificio de Abraham (Ibrahim), símbolo de fe y obediencia a Dios.
Las familias marroquíes se preparan con días de anticipación, comprando un carnero o una oveja, que se sacrifica según el rito islámico. La carne se comparte luego entre familiares, vecinos y personas en dificultad, como gesto de solidaridad y generosidad.
Durante el Eid al-Adha, las ciudades se llenan de un ambiente festivo: las personas visten ropa nueva, acuden a la oración colectiva de la mañana y pasan el día entre visitas familiares y comidas ricas en sabores tradicionales, como el tajine de cordero con ciruelas o el cuscús del viernes.
Para quienes visitan Marruecos en este período, es una ocasión para entrar en el corazón de la cultura y comprender la importancia de los valores de respeto y compartir que guían la vida cotidiana marroquí.