Viajar a Marruecos en Verano
El verano está a la vuelta de la esquina y muchos viajeros se hacen exactamente la misma pregunta: «¿Se puede viajar a Marruecos en junio, julio y agosto sin sufrir demasiado el calor?».
La respuesta es absolutamente sí. Aunque las temperaturas en las ciudades del interior como Marrakech o en el desierto del Sahara suben notablemente, Marruecos es un país preparado para el sol. Con las precauciones adecuadas y un itinerario bien planificado, tu aventura veraniega será inolvidable.
Aquí tienes 5 consejos prácticos para vivir tu tour de la mejor manera.
1. Sigue el ritmo local: la regla de las horas centrales
En las ciudades imperiales como Marrakech o Fez, el verano no detiene la vida; simplemente la cambia de horario. Haz como los lugareños:
- Temprano por la mañana: Dedica las primeras horas del día (de 8:00 a 11:00) a las visitas monumentales al aire libre, como los palacios históricos o los jardines (el Jardín Majorelle en Marrakech, por ejemplo, es perfecto por la mañana).
- El «Riad Break»: En las horas centrales del día (de 12:00 a 16:00), cuando el sol está en lo más alto, concédete un descanso. Es el momento perfecto para relajarte en el fresco patio de tu Riad, tal vez dándote un chapuzón en la piscina o disfrutando de un almuerzo a la sombra.
- El renacer vespertino: Después de las 17:00, el aire se refresca y las ciudades cobran vida. La plaza Jemaa el-Fna en Marrakech ofrece su mejor versión precisamente al atardecer, cuando se llena de puestos, aromas y espectáculos.
2. Elige los tejidos adecuados (y respeta la cultura)
Olvídate de las prendas sintéticas. Para el clima marroquí, tu aliado número uno es el lino o el algodón ligero.
- Lleva ropa holgada y transpirable que cubra los hombros y las rodillas: no solo serás respetuoso con la cultura local, sino que te protegerás mucho mejor de los rayos solares que con pantalones cortos y camisetas de tirantes.
- No olvides un sombrero de ala ancha, gafas de sol y un pañuelo ligero de algodón (una pashmina), muy útil tanto para proteger el cuello del sol como para el aire acondicionado en los vehículos.
3. Integra la costa atlántica en tu itinerario
Si viajas a Marruecos a principios de verano, el secreto para un itinerario perfecto es el equilibrio. Asegúrate de que tu tour incluya paradas en la costa atlántica. Ciudades como Esauira (Essaouira) y Agadir gozan de la brisa oceánica durante todo el año, con temperaturas que en junio rara vez superan los 25-28 °C. Pasar unos días aquí después de haber visitado el interior te permitirá recargar las pilas por completo.
4. Cómo vivir el desierto en verano
¿Se puede ir al Sahara en verano? Sí, pero con la logística adecuada. Nuestros tours están pensados para que llegues a las puertas de las dunas de Merzouga a última hora de la tarde, cuando el sol se está poniendo y la arena empieza a enfriarse. La noche en el desierto esconde una sorpresa: la oscilación térmica estival es muy agradable y dormir bajo las estrellas, con el aire puro del Sahara, es una experiencia que no se ve afectada por el calor del día.
5. Hidratación y alimentación inteligente
El «whisky bereber» (el típico té a la menta caliente) es un termorregulador natural, pero durante el día, el agua embotellada debe ser tu mejor amiga. Evita las bebidas heladas, que pueden causar choques térmicos, y opta en su lugar por la cocina local veraniega: las ensaladas marroquíes frescas (a base de tomate, pepino y pimientos) y los tajines de verduras son ligeros y fáciles de digerir.
El encanto del Marruecos Atlántico: entre las murallas de Essaouira y los acantilados de Legzira
Marruecos no es solo el rojo de las dunas del Sahara o el bullicio de los souk de Marrakech. Existe un rostro más fresco, salvaje y regenerador: el Marruecos Occidental. Con vistas al Océano Atlántico, esta región ofrece paisajes dramáticos, reservas naturales únicas y ciudades donde el tiempo parece haberse detenido.
Si estás buscando una experiencia que combine aventura y relax, nuestros tours por la costa os llevarán al descubrimiento de tres joyas absolutas: el Parque Nacional de Souss Massa, la mágica Essaouira y la icónica playa de Legzira.



Essaouira: La «Novia del Atlántico»
Empezamos nuestro viaje desde Essaouira, la antigua Mogador. Esta ciudad fortificada, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, conquista a primera vista con sus murallas blancas y azules que contrastan con el azul intenso del océano.
- Qué hacer: Pasea por la Skala de la Kasbah, admira a los pescadores que regresan al puerto con sus barcas azules y piérdete por los callejones de la Medina, famosa por la artesanía en madera de tuya.
- La atmósfera: A diferencia de las otras ciudades imperiales, Essaouira disfruta de un clima ventilado (gracias a los Alisios) y de una atmósfera relajada, perfecta para disfrutar de un almuerzo a base de pescado fresquísimo recién a la parrilla en el puerto.
Parque Nacional de Souss Massa: Un Paraíso para la Biodiversidad
Bajando hacia el sur, la naturaleza toma el protagonismo. El Parque Nacional de Souss Massa es una parada obligatoria para los amantes del ecoturismo. Situada entre Agadir y Tiznit, esta reserva protege uno de los hábitats más raros del mundo.
- Birdwatching de excepción: Aquí reside la última población vital de Ibis Eremita, un ave rarísima que anida en los acantilados. Pero no solo eso: entre las dunas y las desembocaduras de los ríos podrás avistar flamencos rosas, gacelas y avestruces.
- Paisaje: Una increíble mezcla de estepas, dunas costeras y playas desiertas que ofrece una sensación de paz absoluta, lejos de los circuitos turísticos de masas.
Legzira: Donde la Tierra Encuentra el Océano
Continuando aún más hacia el sur, llegamos a lo que se considera uno de los lugares más fotogénicos de toda África: la Playa de Legzira.
Famosa por sus majestuosos arcos naturales de roca roja esculpidos por la erosión marina, Legzira ofrece un espectáculo visual único, especialmente al atardecer, cuando la luz enciende la piedra haciendo que el paisaje parezca casi marciano.
- Por qué visitarla: Es el lugar ideal para un paseo regenerador a lo largo de la orilla, escuchando el estruendo de las olas del Atlántico que se rompen contra los acantilados. Un momento de profunda conexión con la fuerza de la naturaleza.
¿Por qué elegir un tour por la Costa Atlántica de Marruecos?
Elegir un itinerario que recorre el Marruecos occidental significa descubrir un lado más auténtico y menos concurrido del país. Es el viaje perfecto para quien ama:
- Paisajes naturales y fotografía.
- El clima es templado durante todo el año.
- Cultura bereber costera y tradiciones marítimas.
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